08 junio 2009

FIN DE SEMANA "MÁGICO"

Mágico es, sin lugar a dudas, el adjetivo con el que mejor se puede calificar el fin de semana vivido en gracias al II Festival Internacional de primavera “Músicas del Mundo “. Dos han sido los conciertos celebrados dentro del programa del festival musical de Peñarroya-Pueblonuevo. Diferentes en casi todo, incluso en el protagonismo que ha tenido la música.

El viernes el verdadero protagonista fue el lugar elegido para la celebración del concierto. Fue el Almacén Central el lugar que acogió este evento cultural. Este concierto se incluía a la vez dentro del Festival “Músicas del Mundo” y dentro de las actividades complementarias de la exposición Fábricas del Sur. Así que desde la concejalía de cultura se aprovechó para “matar dos pájaros de un tiro”. Y no fue desacertada la elección. Todo lo contrario. Es posible que el sonido no fuera el idóneo, que el lugar carece aún de las condiciones idóneas y que para los melómanos podría ser arriesgado llevar allí un concierto, pero todo ello quedaba en nada ante el ambiente creado. El concierto de violín y piano ofrecido por las hermanas Rodríguez Cartagena ha sido posiblemente el que menor calidad artística haya tenido dentro del festival (me aventuro a hacer dicha crítica sin ser, en absoluto un entendido en música) pero el lugar lo paliaba. Se creo un ambiente maravilloso, creo que ayudado por la cercanía en el espacio de las dos hermanas, que actuaron al mismo nivel en el que se encontraba el público. Destacar la jota de la Suite popular española y la Vida Breve, ambas de Manuel De Falla que conviertieron el concierto en momento inolvidable.

Durante el concierto mi mente se encargó de pensar en que si es verdad que los sonidos son ondas que se propagan en el tiempo, las notas musicales se unieron e incluso desplazaron a los ruidos propios del trabajo de otro tiempo. Por lo menos los asistentes pudimos disfrutar a la vez de lo que recibíamos por dos de nuestros sentidos: el oído y la vista.

Completamente diferente fue el concierto celebrado el domingo día 7. Aún a riesgo de ser pedante me atrevo a calificarlo como el mejor de los ofrecidos dentro del festival dentro de las dos ediciones del festival de primavera. Giuseppe Canone e Illaria Schettini ofrecieron un concierto variado tanto en sus interpretaciones como a los instrumentos. Al Piano se unían, incluso dentro de la misma interpretación, el saxofón, el clarinete y el acordeón, interpretados todos ellos magistralmente.

Quiero destacar el público. En primer lugar lo positivo: el número que sigue aumentando. Para este concierto el público parece que preveía su calidad y así lo mostró acudiendo al Centro Polivalente que registró una cercana media entrada más que digna. No quiero quedarme con las ganas de ver el polivalente lleno en uno de estos conciertos. Por otro lado lo negativo. Me gustaría ver el polivalente lleno, pero prefiero que se abstuvieran de acudir a estos conciertos quienes no tienen una mínima educación en estos eventos. Un concierto no es una corrida de toros ni un partido de futbol (con todos mis respetos). A un concierto de esta categoría se acude con intención de escuchar (no de oír) y dejar escuchar. No se puede permitir que se asista para comer frutos secos y golosinas, molestando con el ruido ocasionado con sus respectivas bolsitas continentes. También se puede evitar utilizar efusivamente los abanicos con el ruido consiguiente. Ambos reiterados ruidos molestan excesivamente a quienes vamos a pasar un rato para escuchar música lo más relajadamente posible. Y todo esto no ayuda en absoluto.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Pedro: Coincido contigo en la opinión de que el concierto del domingo (piano y saxofón)es quizás el que mejor que se ha afrecido dentro de los ciclos de este año y el pasado.

Picalcan dijo...

Espero que coincidas conmigo en otras muchas cosas, como también se que estamos en desacuerdo en algunas otras.

Revertiano dijo...

Debo decir que a mí me encantó, y que también creo que ha sido el mejor de los que he podido escuchar dentro del ciclo. Un alarde.