Corría el año 1933 cuando este alcalde ideó un concurso para realzar el valor que estos espacios en la vida de las casas cordobesas . Anteriormente en 1925 José Cruz Conde organizó el concurso de cruces en el que patios, plazas y calles populares se adornaban para celebrar la fiesta de este símbolo religioso.
Con altibajos durante los más de setenta años de historia del concurso, los Patios Cordobeses han tenido un enorme fortalecimiento ya que son casi una cincuentena los particulares que abren sus puertas a cordobeses y visitantes.

Aunque el concurso divide los patios en arquitectura moderna y antigua, yo creo que hay patios muy bien diferenciados, por un lados los patios populares y por otro los de las casas más señoriales.
En los primeros destacan las paredes encaladas, los colores en macetas y demás enseres, las flores y elementos clásicos de las antiguas casas de vecinos. Lavadero de pilas, cocinas comunitarias, escaleras que llevan pasillos que abren al patio puertas y ventanas de la viviendas colectivas de épocas pasadas. Entre los adornos planchas de hierro lebrillos, molinillos en cubo de cinc sobre un pozo también encalado.
La celebración de los patios supone un esfuerzo de sus propietarios para mantener la tradición y para los visitantes una fiesta para todos los sentidos. Colores, adornos y estructura arquitectónica animan la visión, mientras el olor
Es la fiesta de los sentidos que permite que se mantengan numerosas viviendas del casco antiguo cordobés y que los propietarios restauran y mantienen a pesar de recibir unos recurso ínfimos respecto a lo que generan cultural y económicamente a la ciudad de Córdoba.
3 comentarios:
Preciosas fotos. Enhorabuena. Ya le vas sacando partido a la Nikon-Fuji.
¡que jodio! como se nota que no
tienes alérgia.
Picalcan, muy buenas fotos!!!. Ya podrían aprender otros compañeros tuyos..
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