11 mayo 2008

LA FIESTA DE LOS SENTIDOS

En el mayo festivo de Córdoba existe una celebración que creo única en el mundo. Es el concurso de los patios, rejas y balcones. Algo especial que en los último años ha tomado una gran importancia y que sin duda tendría mayor relevancia si esta celebración tuviera lugar en otra provincia cercana, donde dan mucho más valor a lo que tiene y que por otro lado no dudo que en un futuro copie la idea que en su momento creó el alcalde Cordobés Francisco de la Cruz Ceballos. Actualmente es "Fiesta de Interés Turístico Nacional".
Corría el año 1933 cuando este alcalde ideó un concurso para realzar el valor que estos espacios en la vida de las casas cordobesas . Anteriormente en 1925 José Cruz Conde organizó el concurso de cruces en el que patios, plazas y calles populares se adornaban para celebrar la fiesta de este símbolo religioso.
Con altibajos durante los más de setenta años de historia del concurso, los Patios Cordobeses han tenido un enorme fortalecimiento ya que son casi una cincuentena los particulares que abren sus puertas a cordobeses y visitantes.
Aunque el concurso divide los patios en arquitectura moderna y antigua, yo creo que hay patios muy bien diferenciados, por un lados los patios populares y por otro los de las casas más señoriales.
En los primeros destacan las paredes encaladas, los colores en macetas y demás enseres, las flores y elementos clásicos de las antiguas casas de vecinos. Lavadero de pilas, cocinas comunitarias, escaleras que llevan pasillos que abren al patio puertas y ventanas de la viviendas colectivas de épocas pasadas. Entre los adornos planchas de hierro lebrillos, molinillos en cubo de cinc sobre un pozo también encalado.
En los patios más señoriales destacan la presencia de esculturas y otro elementos artísticos, como pueden ser hermosas fuentes, arcos, cántaros, ánforas etc. Se encuentran en edificios mucho más sobrios que los anteriores, que han tenido uso incluso público, alguno de los cuales son símbolos de la ciudad.
La celebración de los patios supone un esfuerzo de sus propietarios para mantener la tradición y para los visitantes una fiesta para todos los sentidos. Colores, adornos y estructura arquitectónica animan la visión, mientras el olor de la humedad de las plantas y el de sus flores despiertan el olfato. El oído tiene que agudizase para oír el canto de algún pájaro o incluso el correr del agua de alguna fuente o la música de la guitarra que se puede apreciar en los que se cuida cualquier detalle. El vino fino es el encargado de estimular el gusto. Y son nuestros pies los que debido al suelo empedrado o de las lozas más o menos levantadas permiten al visitante disfrutar de la fiesta por el tacto.
Es la fiesta de los sentidos que permite que se mantengan numerosas viviendas del casco antiguo cordobés y que los propietarios restauran y mantienen a pesar de recibir unos recurso ínfimos respecto a lo que generan cultural y económicamente a la ciudad de Córdoba.

3 comentarios:

Revertiano dijo...

Preciosas fotos. Enhorabuena. Ya le vas sacando partido a la Nikon-Fuji.

Diógenes dijo...

¡que jodio! como se nota que no
tienes alérgia.

El Peñon Flamenco dijo...

Picalcan, muy buenas fotos!!!. Ya podrían aprender otros compañeros tuyos..