04 enero 2007

CÓRDOBA ¿PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD?



Nuestros dichos populares se reafirman cada día y con cada ocasión, y ese de que una cosa es predicar y otra dar trigo lo hace estar en perfecta actualidad cada vez que topamos con La Iglesia, amigo Sancho, que diría Don Quijote.


Algo así como lo dicho por el caballero manchego deben pensar los islámicos que tienen la "mala intención" de solicitar al Santo Padre de Roma el poder orar en La Mezquita de Córdoba. Para muchos, católicos ellos, que los islámicos se hayan atrevido a presentar esta solicitud, e incluso desear orar en un lugar sagrado para ellos, es una autentica provocación que viene a dividir y separar aún más a los que profesan ambos credos y hasta a amenazar el orden público. También he tenido la oportunidad de oír a quienes han visto en esta solicitud un primer paso para con el tiempo apoderarse de centro catedralicio.

Lo más curioso es lo sucedido con la denominación del edificio una vez que La Junta Islámica hace la dichosa solicitud. Si hasta ahora todos lo cordobeses conocíamos al emblemático edificio como La Mezquita, a secas, ya hay voces que provienen de la propia Iglesia que rápidamente han salido a la palestra para recordarnos que dicho edificio es "La Catedral" de Córdoba. Si bien se olvidan de que el edificio de culto cordobés es conocido en todo el mundo por ser una de las más importantes antiguas mezquitas, y consagrado al culto católico tras la reconquista hace un puñado de siglos.

Prisa se dio el obispo cordobés para negar dicha solicitud sin dar tiempo a que existiera un debate entre los cordobeses o incluso entre los propios católicos. Rápidamente recordó que todo el edificio es consagrado para el culto católico ya que en él se encuentra el Señor, sin caer en el "pequeño" detalle que los islámicos puedan tener la misma creencia hacia su Dios. Igualmente recuerda que es a La Iglesia a quien pertenece el uso del edificio desde que Fernando III se la donó y es quien la posee por "títulos jurídicos fehacientes". Santa Rita, Santa Rita … y con los rezos a otra parte. Por otro lado alude que son pocos lo inmigrantes musulmanes en Córdoba olvidándose de los cordobeses y españoles que profesan ese credo. El señor obispo ha desperdiciado una estupenda oportunidad para mantenerse en silencio y así no volver a demostrar que La Iglesia del siglo XXI sigue manteniendo ese carisma inmovilista que le ha caracterizado durante siglos. Gestos como el compartir un edificio para el rezo de fieles de diferentes credos demostraría algo con lo que La Iglesia no está ni mucho menos familiarizada: la evolución. Dejar atrás lo sucedido a lo largo de la historia y fomentar la convivencia entre creyentes sería una más que deseable actividad de los padres de la iglesia.Es ahora cuando me hace más gracia ese cartel que encontramos a la entrada de la antigua ciudad en la que durante siglos convivieron hasta tres religiones: "Córdoba, patrimonio de la humanidad" Deberían agregarle… lo que nos deja La Iglesia.

6 comentarios:

Diogenes el Can dijo...

¡están verdes! dijo la zorra, cuando no pudo alcanzar las uvas..................¡Shalam!

José M. Jiménez dijo...

No estoy de acuerdo con tu comentario. No creo que fuera buena la convivencia de dos religiones como son la cristiana y la musulmana dentro del mismo templo.

No queramos ser radicalmente progresistas. A mi me parece fatal que los musulmanes exigan rezar en un templo cristiano cuando hay países musulmanes en los que, por la razón teocrática de sus Estados, no se puede ser ni cristiano en su suelo.

Un saludito

PICALCAN dijo...

José m. en primer lugar gracias por tu comentario que me alegra, aún más a ser tan correcto,,a pesar de no estar de acuerdo con mi opinión. De verdad, muchas gracias.

Debo decirte que creo que siempre es buena la convivencia entra personas. Sean o no de las mismas creencias, ideales o club de fútbol.
Por otro lado no creo que sea muy buena razón para permitir o no algo lo que se haga en otros lugares autoritarios y como tu dices por razones teocráticas. Por esas razones ojo por ojo... y todo la humanidad ciega. En lugar de ampararse en ello la humanidad debiera luchar para cambiarlo.
Creo que todos debemos ver normal que un musulmán rece en La Mezquita como que un cristiano pueda hacerlo en ... por ejemplo Irán. A ello debemos tender y por ello todos trabajar.
Un abrazo.

Revertiano dijo...

Hasta hoy no tenía muy claro el tema, aunque sí hay que hacer dos precisiones al comentario de Picalcan: antes que mezquita ya fue templo cristiano en época visigoda (por lo tanto lo del Santa Rita, Santa Rita, sobra) y, por otro lado, a nadie se le impide que se recoja en oración frente al mihrab orientado a la Meca dentro del mismo templo. Lo que está claro es que, hoy por hoy (y, "por desgracia", añado) no es viable organizar rezos de varias confesiones en un mismo lugar, ¡y menos en una Catedral, coño!, que una catedral no pretende jamás ser un sitio ecuménico sino simplemente lugar de oración para los cristianos, y basta.
Decía al principio que de todos modos hasta hoy no tenía muy claro el tema, pero ya lo tengo bastante más. Por ello os recomiendo el editorial del director del ABC José Antonio Zarzalejos de hoy domingo.

http://cordoba.abc.es/20070107/opinion-la-tercera/provocacion-cordoba_200701070239.html

Algunos dirán, ¡claro, el ABC! Yo digo: leedlo y veréis que al menos tiene un buen puñado de buenas razones para decir NO a las pretensiones musulmanas.

^CoBrEiToR^ dijo...

ummm yo opinaría pero no puedo opinar sobre algo que desconozco. Lo que si digo es lo que siempre se dice: cada cual que haga lo que le apetezca pero sin molestar al resto.

YO hay dos cosas que no probaría de los musulmanes : ni su religión , ni sus aerolineas; pues no quiere decir que por el solo hecho de despegar tenga un buen aterrizaje. Un saludo

minero dijo...

Creo que debemos ser consecuentes con la realidad y de la misma manera que los musulmanes forman en este estado una minoria bastante aceptable y que tambien contribuyen en nuestro desarrollo, no veo porque no hemos de compartir con ellos este lugar de oración.